lunes, 11 de octubre de 2021

ARGEMIRO HINOJOSA SIERRA, JUNTERO INOLVIDABLE


 

José Jaime Daza Hinojosa

Mi Crónica Sabatina.

Valledupar 9 de Octubre del 2021

Hoy homenaje a un tío: Muy Familiar, Altruista, Solidario, Sencillo, Reservado, Colaborador, Agricultor, Cordial, ah…. Y si había que arreglar algo en su barrio lo mandaba a reparar pero que nadie supiera que Él lo había ordenado.

ARGEMIRO JOSE HINOJOSA SIERRA.

Mi queridísimo tío Miro nació en Carrizal, Jurisdicción de La Junta La Guajira, muy cerquita de donde nació muchos años después el Cacique de La Junta Diomedes Díaz un 21 de julio de 1925; recuerdo que unos años antes de morir que visitó La Junta, lo transporté a Valledupar al aeropuerto Alfonso López de regreso a la tierra que lo acogió desde muy joven Cali Valle del Cauca, me sugirió : sobrino José Jaime vámonos por favor por la vía de Patillal, que quiero pasar por Carrizal y recordar la tierra donde nací, sus deseos son órdenes tío le respondí, en efecto desde la loma divísanos una casita de barro con techo de zinc, que anteriormente fue de paja, aseveró : sobrino en aquella casita nací Yo y varios hermanos dijo con mucho orgullo y nostalgia, mi madre tenía muy pocos recursos y cómo pudo allí nos crio los primeros años, nos alimentábamos con leche de cabra, yuca, ahuyama y otros alimentos que se cultivaban en estas tierras, hoy gracias a Dios todavía está finca pertenece a mi Primo hermano Alejandro Hinojosa, pues desde aquella época su padre mi tío Luis Manuel era poseedor de dichos terrenos.

Mi tío Miro falleció repentinamente el 15 de Julio del 2009.

Estando muy pequeño vivió en una finca cerca de Codazzi con su madre, pero se enfermó y por este motivo es traído a Sanjuan del cesar donde su tío y padrino Aniceto Hinojosa; en este próspero municipio realizó sus estudios de primaria, en verdad al padre que él vio en su infancia y adolescencia fue a don Aniceto quien le brindó el cariño, el amor y la hospitalidad de un verdadero padre.

Recibió los afectos de Lola Cuello, “La Pipió” a quien siempre visitaba, lo mismo de Raquel Hinojosa su hija; también compartió su infancia con su prima Sara Nina, personas estas que quiso entrañablemente. Vivió una temporada en Valledupar al lado de su tío Luis Sierra y su esposa Toña, les colaboró en el almacén la Favorita que era de propiedad de don Luis. Estando trabajando en este almacén un día cualquiera llegó su tío Joaquín Sierra, quien lo invitó a que se fuera a trabajar con Él a Tuluá (Valle), a estas benditas tierras llegó en el año 1944, después de haber viajado a Barranquilla en bus y por transporte fluvial sobre el río Magdalena llegó a la dorada Caldas, en el barco se hizo amigo del capitán, porque además de ser una persona dulce y muy amable, le gustaba cantar, esta cualidad agradó mucho a la tripulación que no querían que se bajara; en su juventud muchas veces cantó en una emisora que existía en Sanjuan del cesar la Guajira, tenía una exquisita voz nos asegura su esposa.

Viajó también en tren en su travesía para llegar al Valle del Cauca, en Tuluá se encontró a la Sra. Ena y Carmen Sierra que el queridísimo tío Joaquín había apoyado junto a otros familiares Junteros para que le hicieran compañía en esas lejanas tierras Del Valle.

Cuando llegó mi tío Miro a la región Del Valle del Cauca se ganó el afecto y cariño de todos, desbordaba inteligencia y se adaptaba fácilmente a cualquier nueva situación.

Los Padres de mi tío Miro son mis abuelos Maternos: Luis Camilo Hinojosa Daza y María Sierra Oñate, sus hermanos: Luis Manuel, Víctor Julio, José Aníbal (el Negro Sierra), Tobías, Dilia María (mi adorada madre), Alfonso, Gustavo, y Gloria.

De padre: Cristóbal, Jaime, Hernán, Rodrigo, Armando, Jesualdo, Jael, Tirza, Laureano y Alfredo.

Cuando el tío Joaquín presentó en sociedad a su sobrino Miro, la empatía y los brazos abiertos sobraron, rápidamente se dio a conocer ante la sociedad de Cali y Tuluá, hubo mucha química, el hombre cayó bien desde el principio, se hizo querer y apreciar de todos los vallunos, mi Tío tenía una fluidez única, lo que le faltó en academia le sobró en sabiduría natural, no necesitó universidad para desenvolverse con soltura y elegancia en cualquier campo.

Inició trabajando en un molino de arroz de propiedad de su tío Joaquín Sierra y al poco tiempo se inicia como agricultor, siembra su primer cultivo de arroz en el que a propósito le fue muy bien, al poco tiempo se ubicó como uno de los cultivadores de mayor productividad, a raíz de este éxito en muy corto tiempo montó su propio molino al que bautizó con el nombre de España.

Además de su gran simpatía le acompañó otra cualidad era un gran bailador, por ello era el galán preferido de las damas, todas las caleñas bonitas querían bailar con El, era un excepcional parejo; fue edecán de muchas reinas de belleza y tuvo centenares de novias; hasta que a sus 36 años conoció a una preciosa y linda tulueña y se ajuició, con ella encontró la horma de sus zapatos.

Su amor por Ella fue tan grande que contrajo matrimonio enseguida el nombre de la afortunada es Yolanda Cruz Bueno, todavía goza de excelente salud gracias a Dios, es hija de una prestigiosa familia del Municipio de Tuluá Valle. De esta fecunda relación nacieron tres preciosos hijos, dos hembras y un varón: María Lucía que es Arquitecta y reside en los Estados Unidos, Marta Isabel Comunicadora Social, y Jorge Luis Administrador de Empresas.

Mi tío Miro mantuvo estrecha relación en Tuluá con unos primos que quiso como a hermanos ellos son: Carmen, Ena, Elvia, y Lacides se quisieron muchísimo.

Era un verdadero autodidacta, le fascinaba leer y su entretenimiento favorito era memorizar lindas y largas poesías, que declamaba con mucha propiedad, ante la mirada de admiración de sus familiares y amigos.

Viajador incansable, visitó Europa, África, El Oriente, La India, Australia, se interesó siempre por el desarrollo agrícola de los países que visitaba y de la manera como mejorar la tecnología que El aplicaba en sus cultivos de arroz y caña. El ejemplo que siguió fue el de su tío Joaquín, a quien no le perdió pisada, de Él aprendió mucho, con Él se conectó para luego convertirse en el agricultor y empresario triunfador que se convirtió.

DIGNIDADES QUE OSTENTÓ:

* Fue presidente del club colonia de Tuluá.

* Presidente de la Junta de ferias de Tuluá.

* Miembro activo de La Junta nacional de Fedearroz.

* Miembro de La Junta de proveedores de caña de azúcar PROCAÑA, durante los últimos 18 años.

Pero lo mejor de todo enfatiza su adorada esposa un gran esposo, un gran padre, y excelente abuelo, gran miembro y líder de toda su familia, era consultado para la decisiones transcendentales de ella, y cuando le toca aportar era el primero en decir presente, además un gran creyente y temeroso de la Palabra de Dios.

Nos dice la tía Yolanda que su diario vivir era de felicidad, y recibió un inmenso amor por parte de su núcleo familiar, además de todo aquel que lo conoció, pues se daba a querer fácilmente, era un verdadero ángel, su alegría era servir a todo el que pudiera.

Jamás hablo mal de nadie, tuvo una boca sagrada, dice su adorada esposa un hombre fuera de serie, invertía muy bien su tiempo, además de su familia y sus negocios también le dedicaba tiempo a los demás, tanto así que cuando murió uno de sus amigos le dijo a su esposa: Miro parecía que hubiese sido educado en un colegio de Inglaterra por sus buenos modales, y le replicó: “El amor es hijo de la admiración y Yo lo admiré profundamente.

Dos de sus dilectos amigos fueron: Carlos Dangond Daza, (compadres dobles), y Jorge Restrepo Potes (su abogado de confianza).


Cuando mi tío Miro visitaba a La Junta, dentro de sus regalos pues traía muchos, le traía a su hermana Dilia un dulce caleño que se llama manjar blanco, muy rico no lo olvido; para mi madre era una verdadera felicidad la visita de su hermano, Ella recogía cotoprices, mamones, ciruelas, guayabas y cuanta fruta había para brindarle y complacerlo, recuerdo el cumpleaños número ochenta que le celebramos a mi madre y de manera categórica afirmó que el mejor regalo que había recibido era la visita de sus hermanos a los que adoraba, los regalos materiales no le importaban, le bastaba con el calor de sus hijos, nietos y hermanos. La llegada de mi tío Miro a La Junta era un verdadero acontecimiento tenía muchos compadres, comadres y ahijados tanto en Sanjuan como en la Junta y a todos les traía un detalle. Mi mamá lo busco dos veces de compadre, era padrino de mi hermano mayor Jairo de Jesús y de Carmen Alicia, a los dos los bautizó, fue una manera de congraciarse mi bella madre con este hermano que tanto quiso. A sus hermanos galleros y a su compadre Raúl Sierra siempre les traía como regalo especial un estuche muy fino de espuelas, para sus gallos finos, era un obsequio infaltable anualmente.

Gratos recuerdos me quedaron de mi tío Miro, era verdadera mente un caballero en toda la extensión de la palabra, su hijo Jorge Luis enfatiza : mi papá le admiraba cualquier cosa que tuviera alguien, lo describe como un hombre bien plantado, elegante, perfumado, pero muy sencillo, era una persona muy cordial, altruista y muy servicial, dice Jorge que cuando la vía que conducía a su finca los vecinos no limpiaban las guarda rallas Él las mandaba a limpiar, lo mismo si en su barrio se quemaba una luz de alumbrado público o había un hueco en su cuadra, ordenaba que repararan eso, asumía los costos y exigía que nadie dijera que Él había pagado por aquella reparación, no le gustaba figurar, mantenía un perfil bajo.

Vivía siempre con una sonrisa a flor de labio, dice su hijo no existe persona alguna en el mundo que le haya guardado algún rencor, al contrario todos le querían servir y colaborar, pues sabían que ahí radicaba su felicidad, le fascinaba que todo funcionara bien. Muchos amigos de sus hijos cuando necesitaban algo material y hasta económico le tenían muchas veces más confianza a Él para solicitarlo que a sus propios padres, nunca les negaba una solicitud. No era amante de los homenajes a pesar de ser un eterno donante “anónimo” en El sí aplicaba tácitamente la cita bíblica “que tú mano izquierda no sepa lo que hace tu mano derecha “(Mt 6,3).

Paz en la tumba de mi gran tío Miro como todos le decíamos, un ser humano especial, su recuerdo perdurará por siempre en quienes lo conocimos, su generosidad y nobleza lo hacen inolvidable, de El solo existen gratos recuerdos, les envío un fuerte abrazo a su esposa Yolanda, a María Lucía, a Marta Isabel y a Jorge Luis, sus hijos lo mismo que a sus nietos, desde la tierra que vio nacer a su Padre, le enviamos este pequeño pero significativo presente, un homenaje póstumo a la memoria de esta persona íntegra e intachable como lo fue mi gran Tío : Miro Hinojosa.

Escribió su sobrino que lo quiso mucho:


♦♦♦

BLOG DEL AUTOR: JOSE JAIME DAZA HINOJOSA

“El Juntero Futurista”



No hay comentarios:

Publicar un comentario